Y es que mío es el silencio de tus brazos
la plenitud de la conciencia y los sentidos
arropados en mis manos...
Porque mío es el beso de la aurora
y tu mirada... refugiándose en mis ojos,
así como la noche, latiendo a mis espaldas
Mía la porción de tu sonrisa y el instante
donde a solas... nos volvemos uno...
mi amor . . . uno en el alma!
Eileen
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