
Y de nuevo te detienes…entre tu costilla y nuestro ombligo…bajo mi sien de canela y la historia de tus ojos...hablando conmigo…y tratando de pintar la cera de mis labios al carmín de un beso.
Sí…te detienes como el viento en tus cabellos apurados por despuntar auroras y te pegas al costado – vida- como aquel susurro cuando canta el viento y otra vez…te quiero!
Eileen
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