
Con una cuerda invisible
ato tu recuerdo a mi memoria herida
que a veces sangra suspiros y noches
escurriéndose en mi ventana
a veces, en este desatino…
me confunde la vida y tu sombra
ambas, tomadas de la mano
y habitando la misma esquina
con esa ínfima tristeza
eludo a los caminantes nocturnos
y a las bancas solitarias…
esperando apenas
encontrarme con la luna
a los pies de un sauce
pero vivo errante, sí…
en ese manuscrito de sentidos
donde verso
y a veces mi amor…
también te invento!
Eileen
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