
Te escondí en el aleteo de las cigarras
mientras las estaciones dormidas
despertaban en tus ojos
te cubrí con la sombra de los vientos
y el gemido de un suspiro en los labios,
arrullándote al oído
y destejí tus mejillas palo rosa
con el dejo de la aurora en mi ventana,
antes de besarte el alma!
Eileen
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