
Porque he dejado de amarte
o quizás tan solo dejé de nombrarte
no lo sé...es tan difícil...
cuando la locura se turba
y el alma se expande callada
en las alboradas blancas
cuando mi nombre huele a hierba fresca
y el tuyo... a ventisca que me azota...
y es que entre un puñado del alma...mi aurora
rompiéndose a pedazos en tus ojos
como aquellos ventanales tristes,
al final de tu mirada!
Eileen
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